Sanitarios de Japón vacunados con dosis probada en ratas

TOKIO, JAPÓN.- La farmacéutica nipona Agnes anunció este jueves que comenzará a probar el próximo martes en trabajadores sanitarios de un hospital una potencial vacuna genética contra la COVID-19, con el objetivo de poder producirla a gran escala en 2021.
La farmacéutica iniciará los ensayos clínicos tras obtener la autorización de un panel de expertos sanitarios del Hospital Universitario de Osaka (oeste de Japón), que colabora en el proyecto, y después de haber probado con éxito la vacuna en ratones, según informó en un comunicado.
La vacuna, la primera dirigida a la COVID-19 que será probada en humanos en Japón, contiene ADN modificado para codificar las proteínas del nuevo coronavirus, ante las cuales el sistema inmunitario del paciente respondería generando anticuerpos contra el patógeno.
El fármaco se inoculará inicialmente a una treintena de trabajadores sanitarios del Hospital Universitario de Osaka desde el próximo martes, y hacia octubre los test se extenderán a varios centenares de personas para analizar su seguridad y sus posibles efectos secundarios, según explicó la empresa.
En caso de que las pruebas avancen de forma positiva, la farmacéutica espera obtener la autorización para poder manufacturar y distribuir la vacuna a nivel nacional a partir de marzo o abril del próximo año.
Se trata de la primera vacuna que llega a fase de pruebas clínicas en Japón, mientras que a nivel global hay en torno a una decena de fármacos de este tipo que ya han comenzado a probarse en humanos.

CHINA PRUEBA SU VACUNA EN CHILE

Algunos miles de voluntarios de Chile participarán a partir del próximo mes en un ensayo de vacuna contra la COVID-19 desarrollado en China -al parecer el proyecto anti coronavirus más avanzado en el mundo- y a cambio de su colaboración el país austral se asegurará el suministro del remedio si este se prueba efectivo.
El acuerdo entre la Universidad Católica de Chile y el laboratorio chino Sinovac establece que la fase tres de la investigación (ensayo clínico, en humanos) se llevará a cabo con voluntarios del país suramericano, con los que se analizará la eficacia de la vacuna una vez su seguridad ya se demostró en estudios previos.
Se trata del primer convenio que Chile cierra con otro país para contribuir en la búsqueda mundial de la inmunidad frente al virus SARS-CoV-2, aunque las autoridades esperan que no sea el último.
"Estamos valorando varios ensayos colaborativos internacionales para garantizar el acceso de la población a la vacuna", dijo a Efe este miércoles el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile, Andrés Couve.
Además de la participación en el ensayo originado en China, Couve aseguró que se están negociando alianzas con empresas de Reino Unido, Francia y Estados Unidos.

"CONEJILLOS DE INDIAS"

La fase tres del ensayo del laboratorio chino Sinovac requerirá entre dos y tres mil voluntarios en Chile, algunos de los cuales recibirán el tratamiento real y otros un placebo, según los expertos.
Ante esto, algunos usuarios de redes sociales criticaron el supuesto rol de "conejillos de indias" que tendrán que desempeñar los chilenos para un estudio extranjero.
El jefe ministerial garantizó que las pruebas se realizarán "bajo los más estrictos criterios de seguridad" y que su fiabilidad quedó demostrada en las fases preclínicas.
Los países interesados en colaborar con Chile, según Couve, valoran la preparación de su comunidad científica, la buena trayectoria en estudios internacionales anteriores y el hecho de que el brote de coronavirus esté todavía "muy activo", lo que permite "testear muy bien la vacuna".
América es actualmente el principal foco de la pandemia de coronavirus a nivel mundial, que ya acumula más de nueve millones de contagios.
A pesar de registrar este miércoles, por segundo día consecutivo, menos de 4.000 nuevos casos, Chile acumula más de 254.000 contagios por COVID-19 y sigue en el séptimo lugar del mundo en número de infecciones, por encima de España e Italia, según la Universidad Johns Hopkins.

EL OBJETIVO: QUE UN "SOCIO" CONSIGA LA VACUNA

Un grupo de científicos chilenos investiga desde principios de este año una posible vacuna contra la COVID-19, la cual avanzó a la fase de ensayos preclínicos la semana pasada.
Según explicó el profesor de la Universidad Católica y líder del proyecto Alexis Kalergis, están buscando una producción principalmente destinada a la región sudamericana.
¿La nueva estrategia de colaborar con otros países significa que Chile abandona la carrera para encontrar la inmunidad ante la COVID-19? "No descartamos ninguna opción", respondió el ministro de Ciencias, quien detalló que además de hacer "un catastro" con los proyectos más avanzados, también trabajan en "alternativas antes de la vacuna".
Asimismo, Couve insistió en los beneficios de "ampliar las probabilidades de tener un socio que logre llegar a una vacuna"
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AlMismoTiempo.com

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