LA CLEPTOCRACIA EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN

 “Como se arreglan para comer ciudades y pueblos y paisajes poblados ensangrentados, nuestros campos desforestados, nuestras casas devastadas y nuestras provincias arruinadas, por manías manuales. Saint-Fleur” (poeta haitiano).

Cleptocracia (del griego clepto, 'robo'; y cracia, 'poder dominio de los ladrones) es el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político y/o el peculado, de forma que estas acciones delictivas quedan impunes debido a que todos los sectores del poder están corruptos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico.

Es un término de reciente acuñación, y se suele usar despectivamente para decir que un gobierno es corrupto y ladrón.

El Diccionario Pequeño Larousse, nos describe Cleptocracia, como: “institucionalización de la corrupción y del robo de los gobernantes. Continúa diciendo, este tipo de sistema apela al clientelismo, al nepotismo y otros mecanismos para saquear al Estado.”

En una cleptocracia, los mecanismos del gobierno del estado se dedican casi enteramente a gravar los recursos y a la población del país, por medio de impuestos —no retribuibles a ellos— desvíos de fondos, etc. Los dirigentes del sistema amasan grandes fortunas personales, en especial el presidente o el mayor cargo de jefe de estado, junto a los más allegados como los ministros, gobernadores, alcaldes y asesores personales. El dinero es lavado o se desvía a cuentas bancarias secretas, por lo general en paraísos fiscales, como encubrimiento del peculado o robo. (Googlee).

Este artículo  se había  pensado y retardado  para hacerlo, pero dado los últimos acontecimiento sobre sometimiento de funcionarios, altos, medios, algunos sin jerarquías, sin importar la descendencia, o condición, ciego, mujer, hombres; en fin de todas las clases y posiciones sociales, políticas, religiosas, que en definitiva nos convencemos que esta epidemia de las sociedades ha tocado a todo el mundo, dejando a un lado con desprecio  las ideologías, la filosofía y la trayectoria de gobiernos, partidos, iglesias y demás etcéteras posibles.

Flagelo este, que ha corroído a un partido en particular o, mejor dicho, partido que ha exacerbado hasta el clímax esta práctica de corrupción donde aplica fehacientemente la definición de este concepto, por los agentes involucrados, en su mayoría muy cercanos al primer mandatario de la nación.

Las  acciones de enjuiciamiento, persecución o sometimiento por actos delictivos cometido por el pasado gobierno, con nombres tan llamativos, como “operación anti pulpo”, “operación coral”, “operación 13”;  o el escándalo  de mayor impacto social, político, económico, y jurídico, como lo fue el caso Odebrecht; donde están involucrado  gobiernos y dirigencia política de varios países del  mundo, cuyas secuelas se desconocen, ya  que aún no se ha concluido por lo menos en nuestro país; con una condena final, por lo cual este rosario de investigaciones y sometimientos no se han detenido; ya que según  ha anunciado  la propia titular de la Procuraduría General de la Republica, existen cerca de  casi quinientos (500) expedientes anti corrupción en estudio.

El expediente del entramado societario denominado “Anti pulpo” visibiliza el grado de degradación, de putrefacción, de pus, en que nos encontrábamos como sociedad. Lo sabíamos, lo percibíamos. Los estudios internacionales: Transparencia Internacional, Foro Económico Global, Barómetro de Las Américas, OXFAM, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Latinobarómetro y varias encuestas de reconocidas firmas nacionales así lo atestiguaban, como andábamos en materia de corrupción, de institucionalidad y de impunidad. Sin embargo, la investigación Anti pulpo, preliminar, empero, exhaustiva, objetiva y muy bien lograda, nos pone en la ruta del comienzo de la lucha contra la impunidad, de la lucha contra la delincuencia política. (Cándido Mercedes, Acento.com).

El expediente Anti pulpo es la clara evidencia de un orden distinto que coloca la historia en su verdadera historia, sin arritmia, dejando atrás décadas de rueda circular, de tautologías pesarosas y que nos redime como pueblo de lucha, de alegría y del canto permanente de esperanza.

Las sociedades de nuestros países subdesarrollados son víctimas del dinero mal habido, la fortuna fácil y la poderosa propaganda política dirigida por los mismos ladrones de siempre. Por los mismos malos políticos y por los mismos empresarios corruptos y cómplices. La propaganda es un arma letal contra las poblaciones empobrecidas. (Cándido Mercedes, Acento.com).

Las medidas moralizantes del gobierno de Luis Abinader, para producir un cambio cívico y ético en la vida de la nación, son de una dimensión y profundidad tales, que han concitado un amplio respaldo popular de las fuerzas vivas del país

La historia del país registra sólo dos casos similares en el ejemplo moral como expresión de una conducta moralizante de un presidente y en una lucha franca y firme contra el latrocinio y el robo de los fondos públicos: el profesor Juan Bosch y el actual presidente Luis Abinader. (Nino Feliz, Las medidas moralizantes de Abinader. Acento.com).

Históricamente, el ambiente sociopolítico asociado al sistema colonial —la dominación de países colonizados, en donde sus economías son muy vulnerables al depender por un número pequeño de materias primas— ha sido particularmente proclive a la creación de las últimas cleptocracias: África y América Latina son las regiones más propensas.

La naturaleza sigilosa de la corrupción la vuelve difícil de combatir, ya que suele existir muy poca información sobre la identidad de los corruptos. Además, en muchos países en vías de desarrollo, las instituciones que monitorean la corrupción son ellas mismas corruptas, y los medios de comunicación son ineficaces en denunciar dichos actos.

Dado  esta introducción, quiero referirme exclusivamente  al  pensamiento bochista, sobre su práctica, su empeño y dedicación a tratar este tema, tanto en sus discursos, su partido y su  gobierno, en el cual no llego a fraguar el deseo y la redención del pueblo dominicano y que es precisamente el segundo partido  fundado por este  donde se observa una praxis, un accionar, un comportamiento contrario a todo lo planteado por su fundador como conclusión final de que sus discípulos no pusieron en práctica sus enseñanzas.

Es en esta lucha franca y firme contra el latrocinio y el robo de los fondos públicos, como dijera el profesor Nino Feliz, que el profesor Juan Bosch empleara una gran parte de su tiempo y su esfuerzo para lograr que en su gobierno no se dieran estos atisbos o inconducta reprochables por él y su programa de gobierno.

Sobre ese particular, inicia el profesor Juan Bosch, su discurso con esta premonición: “se sabe, porque ya se conoce nuestro proyecto constitucional, que nosotros vamos a establecer la degradación cívica en acto público y solemne para todo el que en este país coja un centavo al pueblo.” (Discursos políticos 1961-1966).

Continúa diciendo, “aquí no se conoce lo que esto significa, pero ese es el paredón moral, eso es gravísimo.  Los hijos, los nietos, los biznietos y los tataranietos de los que sean degradados en acto público y solemne de sus derechos cívicos en presencia de la multitud y en presencia del ejército, con las banderas enlutadas, se sentirán peor que si los hubieran fusilado por ladrones y por asesinos.” (ibidem).

El profesor Bosch fue enérgico cuando planteo que:” la democracia tiene sistemas de paredón moral con, los cuales puede hacer más   ejemplarizadora su acción, puede ser más positiva.  La democracia no tiene que derramar sangre, la democracia solamente tiene que ser justa, defender en todo momento al pueblo y sus derechos defender las libertades y defender el centavo del pueblo, porque cada centavo es una gota de sudor de un dominicano”. (Discursos Políticos, discurso del 17 de febrero del 1963).

Enfatizo en una ocasión que: “en este gobierno los puestos no son para los hombres sino los hombres para los puestos. Se escogerá a cada quien no solamente según su honestidad y también según los reclamen los intereses del momento.”  (ibidem).

Este hombre profundamente, humano, solidario, serio y realista insistía en el valor de la humildad en estos términos:” cuando tomé posesión del cargo de presidente de la república, lo hice en traje de calle, sin banda presidencial, sin honores militares, porque la democracia tiene que ser humilde, el presidente es humilde y la democracia tiene que ser humilde, pero la humildad no puede significar en ningún caso debilidad. No puede significar debilidad porque la democracia se mantiene en una base estricta, que es el cumplimiento de la ley, en una democracia todo el mundo tiene que cumplir la ley.” (ibidem).

Hace hincapié en este último concepto de la ley, “la ley tiene que cumplirse y ya dijimos una vez aquí, que entre los que tienen que cumplir la ley no hay privilegios. Todos los dominicanos deben respetarla”.

Era tal la convicción y convencimiento del profesor Juan Bosch, sobre su lucha decidida contra la corrupción, que tal como lo anunciara en su discurso del   17 de febrero del 1963, que una vez ya presidente de la República no hizo esperar a sus conciudadanos y dio cumplimiento a esta promesa y es por ello que su constitución política en su artículo 5, lo estipulo en este sentido: “Se declaran delitos contra el pueblo los actos realizados por quienes, en su provecho personal, sustraigan fondos públicos, o prevaliéndose de sus posiciones dentro de los organismos del Estado, sus dependencias a entidades autónomas, obtengan ventajas económicas ilícitas.

Incurrirían en los mismos delitos las personas que, desde las mismas posiciones, hayan proporcionado deliberadamente ventajas a sus asociados, familiares, allegados, amigos o relacionados”.

Continúa planteando ese mismo artículo, que: “a los convictos de tales delitos les será aplicada, sin perjuicio de otras sanciones previstas por las leyes, la pena de Degradación Cívica, la cual organizará la ley; además, se les exigirá la restitución de lo ilícitamente apropiado. (Constitución bochista del 1963).

En dicha constitución, Juan Bosch no solo dio cumplimiento a un discurso, sino más bien plasmó   el ideal, la obligatoriedad y aposto a adecentar el quehacer político, a crear una cultura de seriedad y de honestidad en la actividad política en la Republica Dominicana.

Era algo nuevo  en este país, el   hablar  y  establecimiento de esa   sanción, del paredón moral y de degradación cívica por daños o robos del erario público, acción    que no se quedó en discurso, sino que fue constitucionalizado por primera vez por un gobierno democrático y humilde como bien el decía; siendo el concepto de humildad otra definición de la cultura de vinculación ética y moral entre la práctica en las  funciones de cada empleado o funcionario dentro de la estructura organizativa del estado, es decir semejar la humildad a la necesaria y obligatoria  seriedad, siendo  otro aporte de este estadista que dio cátedra y puso en práctica los principios de seriedad y pulcritud en el manejo de la cosa pública.

Penosamente estas cátedras dadas por el profesor hicieron oídos sordos en todos sus alumnados que vituperaron, agredieron, estupraron estas enseñanzas con este comportamiento que desdice todo lo contrario a lo profesado por su guía y mentor; y que es lamentable que esto haya sucedido en ese partido que tanto atalayaba de las dotes morales y éticas de su líder, si así se puede llamar.

Venia pasando, y no se creía que ese partido había roto todos los parámetros, las reglamentaciones internas, las leyes y normas nacionales, sus propios estatutos, su plataforma ideológica, la que dio razón y sentido a su organización; hasta ahora que se han visto desnudados por tantos casos y hechos de corrupción; que sencillamente han dejado una sensación de mal gusto, un olor nauseabundo que se siente tanto en el país como fuera de este.

La muerte del líder es un deceso doloroso, ya que lo han matado de veras, pues no solo ha sido físicamente, sino y es lo más triste y vergonzoso ideológicamente; matándolo con  un ejercicio del poder corrompido a toda costa, corruptor, de manera desproporcionada, sinvergüenzamente, desmembrando  esa ideología y vendida esta como simple baratijas, en una pulga de inmundicias; que pena, repetimos y por uno  de su  supuesto líderes más encumbrando y alumno aventajado de aquel liderazgo; siendo este precisamente una de la cabeza de la  fuerza terciaria,  al decir de (José Ángel Aquino; Elecciones Primarias, 2014) en esa organización que encabezara tal desfachatez  histórica, rompiendo todos planteamientos doctrinarios de ese partido; pasando a ser de buena a primera catalogado como el partido más corrupto de la República Dominicana; y lo que aún falta por verse, según las expresiones de los responsables de la persecución anticorrupción en el país.

Este desgarramiento moral y ético, producido al sistema de partidos en la actualidad, teniendo como fondo de operación la corrupción; a dolido mucho al pueblo, por cuya razón opto por otra alternativa con la esperanza de un cambio de paradigma en el hacer político y administrativo de estos en nuestra sociedad.

Duele que todo el que vaya a una función pública, sea con la única y exclusiva intención de llenar sus arcas personales y no a buscar las soluciones viables y necesarias a los males sociales que cada día más nos asfixian y degradan como seres humanos, obviando el slogan servir al partido para servir al pueblo.

Esta realidad es expresada por este poeta haitiano, quien en un fragmento de su poema  visa por la luz, lo dice de esta manera:” Verdad mentira realidad falsedad en contusión  de angustia letal la matriz machacada sin substancia y sin savia cuantos siglos abominables ya acumulados en la antología de dolores musicales nuestras miserias insoportablemente fecundas…en sincopes de falsas esperanzas y de inconciencias  en mezcla de terrores todos nuestros desacuerdos jubilatorios en la danza de nuestros ángeles y de nuestros demonios anticuados con las mandíbulas destrozadas de risas ensangrentadas congrios con masivos dientes de predadores comesolos omnifagos y verdugos cruelmente insaciables y voraces por mucho madurar sus grifas descuartizar nuestras ciudades podrir nuestras frutas matar la vida alimentar la muerte de nuestros hijos violar nuestras mujeres llevar nuestros esposos extirpar el amor asesinar nuestros sueños…”(Palabras de una isla Gahston Saint-Fleur-Basilio Belliard, Sto. Dgo.,2012).

Ya lo dijo el poeta, y lo repito, matar la vida, alimentar la muerte de nuestros hijos, extirpar el amor, asesinar nuestros sueños, con esa actitud de robar el sudor del pueblo se está asesinando el destino y el futuro de nuestros y los hijos de nuestros hijos; por favor déjennos por lo menos soñar, por favor no nos roben también este derecho, déjennos soñar.   

JOSE DEL CARMEN GARCIA M.
Abogado

   

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