Crisis energética 2021: todo lo que hay que saber

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  Por Carlota Albalá Fernández

La crisis energética de China, que está en boca de todos, puede extenderse pronto al resto del mundo, con un efecto dominó inimaginable. Descubra todo lo que necesita saber al respecto a continuación.

Se acercan los meses de invierno y para hacer frente al frío, el consumo de energía de las personas aumenta inevitablemente. Este sería también el caso de China, si no fuera porque el país está sufriendo este año una crisis energética debido a una escasez real de energía.

Los efectos de esta situación se empezarán a sentir pronto en todo el mundo, y las "famosas" subidas de nuestras facturas de servicios públicos son solo un ejemplo. Averigüemos en las siguientes líneas qué es lo que ocurre concretamente.

Los primeros efectos de la crisis

Muchas personas temen una Navidad oscura, y este temor puede estar justificado.

No es casualidad que estos días hablemos de una crisis energética: los primeros efectos se ven en China, pero pronto los españoles también nos veremos afectados por este problema. De hecho, las subidas de las facturas de electricidad y gas, están relacionadas con esta escasez global de energía.

La escasez de energía también tuvo un efecto directo en el sector manufacturero. En particular, el índice de compras manufactureras (PMI), que vigila los resultados de la industria, ha caído por debajo del umbral crítico de 50 (de 50,1 en agosto a 49,6 en septiembre). Algunos expertos no descartan una posible estanflación, es decir, el fenómeno de la recesión y la inflación al mismo tiempo, que incluso los bancos centrales tendrían dificultades para gestionar.

¿Qué tan grave es la situación en China?

La situación se generalizó. De las 31 provincias chinas, 20 habrían sufrido una pérdida de energía en sus fábricas, obligando a muchas a suspender la producción durante al menos varias horas. Creando así unas fuertes pérdidas económicas en cadena. La escasez de energía no solo ha afectado a la industria, sino también a los hogares: ¡millones de ellos ya no pueden utilizar la electricidad para calentar o iluminar sus casas en China este 2021!

Las grandes empresas se ven afectadas

Además, los dos grandes gigantes Apple y Tesla, que tienen varias fábricas en China, han sido advertidos de un cierre aún más prolongado a medida que la escasez de electricidad se hace más persistente en algunas regiones.

Muchos analistas estiman que hasta dentro de unos meses las autoridades chinas no podrán tomar cartas en el asunto y adecuar la producción de energía al aumento de la demanda. Muchos otros fabricantes se han visto obligados a parar lo que ha provocado unas bajas de venta de gigantes automovilísticos como Audi o Volkswagen.

Hay dos razones principales para ello: La escasez de carbón: una de las fuentes energéticas más presentes en china.

Las normas de emisión cada vez más estrictas y china se ve cada vez más “obligada” a cumplir ciertos estándares.

¿Cómo afronta Europa una crisis energética?

En Inglaterra la situación se puede notar desde ya. Incluso se ha movilizado al ejército para garantizar el suministro de gasolina y gasóleo en las gasolineras. Últimamente, las gasolineras han sido asaltadas por una multitud de automovilistas preocupados por la falta de suministros.

En Francia, el Gobierno aprobó apresuradamente algunas medidas para limitar, al menos en parte, las subidas récord de las facturas de electricidad y gas y no exacerbar las relaciones con los ciudadanos.

En España, después de que el Gobierno impusiera una serie de límites a los beneficios de las empresas del sector energético, la Unión Europea fue desafiada en una carta a Bruselas.

En la carta:

“Es necesaria una política común de compra y suministro de gas natural que permita a los Estados miembros reaccionar inmediatamente ante los picos de precios y tomar medidas para evitar la especulación financiera en el mercado de derechos de CO₂”.

Asimismo, en España ya se han anunciado aumentos continuos en las facturas de electricidad y gas. Además, como es sabido ya, muchos proveedores de electricidad y gas están aumentando sus tarifas. Por lo que hay que estar atento para elegir la oferta más ventajosa y reducir nuestro consumo energético. En concreto, se ha previsto un aumento de las facturas que podría oscilar entre el 31% y el 60% este año. También se calcula que el Gobierno destinará unos 4.000 millones de euros a frenar las subidas, principalmente para proteger a los sectores más débiles de la población.

¿Qué podemos esperar de aquí a Navidad?

Aunque de momento la crisis energética afecta fuertemente a un solo país, una restricción del consumo de energía puede tener un efecto dominó inimaginable en el conjunto de la economía. De hecho, los mercados ya están restringiendo la disponibilidad de textiles, equipos electrónicos, componentes mecánicos y juguetes.

Lo último que esperamos es una Navidad sin regalos.

Bromas aparte, además de la crisis energética en China, los países escandinavos también han producido muy poca energía eólica debido a las condiciones meteorológicas desfavorables. Ante esta situación, Europa podría quedarse sin fuentes de energía renovables, por lo que los expertos hablan de posibles apagones.

Posibles soluciones

La única solución plausible es reducir drásticamente el consumo de la industria y los ciudadanos. Esto es lo que dice Jeff Currie, de Goldman Sachs, sobre la “destrucción de la demanda” energética fantasma.

Por un lado, es innegable el riesgo de una Navidad familiar sin electricidad, por otro lado, es fácil entender cuál es nuestro deber como ciudadanos: consumir menos electricidad cuando podamos.

Desde apagar las luces cuando no se necesitan hasta reducir el uso del aire acondicionado, todos juntos podemos “salvar” la Navidad con nuestros seres queridos

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